

Como efecto del ascenso al poder del Movimiento Al Socialismo, viejos políticos populistas decidieron buscar cobijo bajo el alero de esa fuerza. Es el caso de los hermanos Johnny y Roberto Fernández, que suenan como posibles candidatos a la alcaldía en acuerdo con el partido de gobierno. Por supuesto que no participarían con la sigla MAS, que tiene poca chance de conquistar los votos de los cruceños, sino de manera camuflada con UCS o alguna agrupación ciudadana.
Otros posibles candidatos populistas cuyos nombres son “barajados” en altos círculos de gobierno son el actual Fiscal de Distrito, Jaime Soliz, y el presentador de TV Enrique Salazar.
En el primer caso, Soliz parece estar haciendo buena letra para la candidatura, tratando de cubrir el negociado del Viceministerio de Vivienda en el caso “La Comarca” y convirtiendo al Ministerio Público en parte de la maquinaria represiva gubernamental.
Por su parte, Salazar es uno de los alfiles de Ivo Kuljis para la toma del municipio cruceño, en caso de que Óscar Vargas acabe de desgastarse. El acuerdo con el oficialismo nacional le permitiría a su grupo económico hacerse con las riendas de la comuna y proyectar buenos negocios.
Desde la tribuna mediática de “Que no me pierda” Salazar impulsa una permanente campaña de desinformación en temas municipales, al tiempo que maquilla las tratativas de su patrón con el masismo invitando a algunos voceros de oposición.
La fórmula del popu-masismo es simpe y peligrosa: como el MAS tiene un bajo techo electoral en Santa Cruz, se necesitan otros sectores para que el gobierno pueda controlar el municipio cruceño. La alianza con los populistas exige postergar las aspiraciones de los “masistas históricos” integrantes de la izquierda socialista tradicional.
En este esquema tampoco hay que descartar a Óscar Vargas, de quien se sabe que se reunió con Evo Morales en Camiri a fines de septiembre, mientras la marcha indígena armada amenazaba con entrar en Santa Cruz de la Sierra. Se conoce que hablaron del municipio y desde esa fecha Vargas dejó de cuestionar al gobierno. ¿Casualidad?
Otros posibles candidatos populistas cuyos nombres son “barajados” en altos círculos de gobierno son el actual Fiscal de Distrito, Jaime Soliz, y el presentador de TV Enrique Salazar.
En el primer caso, Soliz parece estar haciendo buena letra para la candidatura, tratando de cubrir el negociado del Viceministerio de Vivienda en el caso “La Comarca” y convirtiendo al Ministerio Público en parte de la maquinaria represiva gubernamental.
Por su parte, Salazar es uno de los alfiles de Ivo Kuljis para la toma del municipio cruceño, en caso de que Óscar Vargas acabe de desgastarse. El acuerdo con el oficialismo nacional le permitiría a su grupo económico hacerse con las riendas de la comuna y proyectar buenos negocios.
Desde la tribuna mediática de “Que no me pierda” Salazar impulsa una permanente campaña de desinformación en temas municipales, al tiempo que maquilla las tratativas de su patrón con el masismo invitando a algunos voceros de oposición.
La fórmula del popu-masismo es simpe y peligrosa: como el MAS tiene un bajo techo electoral en Santa Cruz, se necesitan otros sectores para que el gobierno pueda controlar el municipio cruceño. La alianza con los populistas exige postergar las aspiraciones de los “masistas históricos” integrantes de la izquierda socialista tradicional.
En este esquema tampoco hay que descartar a Óscar Vargas, de quien se sabe que se reunió con Evo Morales en Camiri a fines de septiembre, mientras la marcha indígena armada amenazaba con entrar en Santa Cruz de la Sierra. Se conoce que hablaron del municipio y desde esa fecha Vargas dejó de cuestionar al gobierno. ¿Casualidad?
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