


Los rumores sobre una eventual coalición opositora que buscaría disputar el control del Concejo Municipal son cada vez más fuertes. Incluso se dice que esta alianza circunstancial, integrada por el MUP y un sector de la Alianza Siglo XXI que responde a Wilmar Stelzer, pretende dar su golpe a la directiva del Órgano Deliberante el lunes 19 de enero.
Sin embargo, a la par de estas versiones surgen voces que hablan de fuertes tensiones entre los posibles socios, ya que tanto Óscar Vargas como Wilmar Stelzer aspiran por igual a presidir el Concejo.
Del lado de los mupistas se escucha que la estrategia sería aparentar ceder a las pretensiones de Stelzer, pero una vez instalada la sesión mover las fichas para que sea Vargas quien se quede con el trono.
Para eso se piensa torpedear al ex adenista recordando los problemas que existen en la titulación de sus tierras, que ni siquiera cumplen la Función Económico-Social (FES). Los varguistas alegan que esta situación lo volvería débil frente a las presiones del gobierno de Evo Morales, que podría usarla para imponerle sus políticas.
También recuerdan que Wilmar Stelzer fracasó estrepitosamente como presidente del Comité Pro Santa Cruz, cuando aceptó la engañosa Ley de Descentralización de Goni, más conocida como la “descentralización chuta”.
Por si esto fuera poco, amenazan con destapar el negociado que Stelzer pretende hacer con un inmueble ubicado sobre la calle 24 de septiembre, donde funcionaba un conocido colegio que es parte del patrimonio histórico del Casco Viejo. Después de que la Alcaldía mandara paralizar las obras en ese inmueble por estar fuera de norma, Stelzer planteó al dueño demandar al Gobierno Municipal por 800.000 dólares para “ir a medias”. Esta sería la “carta en la manga” que el MUP estaría guardando para la sesión del lunes.
Pero el varguismo-kuljismo tampoco la tiene tan fácil. Ni cortos ni perezosos, los estrategas de Stelzer han reunido una voluminosa carpeta con los múltiples casos de corrupción que protagonizó Óscar Vargas cuando presidió el Concejo Municipal, de los cuales los casos que fueron conocidos públicamente son sólo la punta del iceberg. Entre estos casos se encuentra la venta de ítems en la Alcaldía por 900 dólares anuales, con cobros a cargo de su cuñada Claudia Vargas.
Pero la acusación principal contra Óscar Vargas es la de haberse reunido con Evo Morales en Camiri, mientras la marcha indígena avanzaba sobre Santa Cruz en el pasado mes de septiembre. Personas cercanas a Wilmar Stelzer aseguran que el tema municipal estuvo entre lo conversado y que el perfil autonomista que Vargas se ha ocupado de mostrar en público sólo es una máscara para ocultar los tratos que su jefe, Ivo Kuljis, mantiene con el gobierno masista.
Como están dispuestas las piezas, el ajedrez se aparece complicado para los conspiradores, que podrían acabar en medio de una batalla campal por el reparto de la torta antes siquiera de que la hubieran conseguido.
Sin embargo, a la par de estas versiones surgen voces que hablan de fuertes tensiones entre los posibles socios, ya que tanto Óscar Vargas como Wilmar Stelzer aspiran por igual a presidir el Concejo.
Del lado de los mupistas se escucha que la estrategia sería aparentar ceder a las pretensiones de Stelzer, pero una vez instalada la sesión mover las fichas para que sea Vargas quien se quede con el trono.
Para eso se piensa torpedear al ex adenista recordando los problemas que existen en la titulación de sus tierras, que ni siquiera cumplen la Función Económico-Social (FES). Los varguistas alegan que esta situación lo volvería débil frente a las presiones del gobierno de Evo Morales, que podría usarla para imponerle sus políticas.
También recuerdan que Wilmar Stelzer fracasó estrepitosamente como presidente del Comité Pro Santa Cruz, cuando aceptó la engañosa Ley de Descentralización de Goni, más conocida como la “descentralización chuta”.
Por si esto fuera poco, amenazan con destapar el negociado que Stelzer pretende hacer con un inmueble ubicado sobre la calle 24 de septiembre, donde funcionaba un conocido colegio que es parte del patrimonio histórico del Casco Viejo. Después de que la Alcaldía mandara paralizar las obras en ese inmueble por estar fuera de norma, Stelzer planteó al dueño demandar al Gobierno Municipal por 800.000 dólares para “ir a medias”. Esta sería la “carta en la manga” que el MUP estaría guardando para la sesión del lunes.
Pero el varguismo-kuljismo tampoco la tiene tan fácil. Ni cortos ni perezosos, los estrategas de Stelzer han reunido una voluminosa carpeta con los múltiples casos de corrupción que protagonizó Óscar Vargas cuando presidió el Concejo Municipal, de los cuales los casos que fueron conocidos públicamente son sólo la punta del iceberg. Entre estos casos se encuentra la venta de ítems en la Alcaldía por 900 dólares anuales, con cobros a cargo de su cuñada Claudia Vargas.
Pero la acusación principal contra Óscar Vargas es la de haberse reunido con Evo Morales en Camiri, mientras la marcha indígena avanzaba sobre Santa Cruz en el pasado mes de septiembre. Personas cercanas a Wilmar Stelzer aseguran que el tema municipal estuvo entre lo conversado y que el perfil autonomista que Vargas se ha ocupado de mostrar en público sólo es una máscara para ocultar los tratos que su jefe, Ivo Kuljis, mantiene con el gobierno masista.
Como están dispuestas las piezas, el ajedrez se aparece complicado para los conspiradores, que podrían acabar en medio de una batalla campal por el reparto de la torta antes siquiera de que la hubieran conseguido.
1 comentario:
la población se da cuenta que Oscar y Stelzer, quieren hacer del concejo municipal una oficina de recaudaciones, así tienen platita para hacer campaña en las próximas elecciones municipales. Sería bueno hacer llegar las denuncias de este blog al nuevo contralor Herbas.
Luis Paz. Lpaz@gmail.com
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